Un día una viuda,
llena de amargura,
cosas buenas
se puso a hacer,
para su tristeza perder.
a su marido lo sentía lejos.
Pobre la viuda,
hundida en la locura.
en una fiesta entró
y la vida le cambió,
cuando su marido
delante de ella se posó.
Hablar ni siquiera pudo,
De ser viuda cambió
y a tener marido pasó.
El rostro de su marido,
en su casa vivió,
pero ella por la calle,
como una loca se vio,
ya que su marido,
solo era una ilusión.
